ALDEA LITERARIA
PAULA WINKLER

 

Los muros

 

A partir del mundo interior de sus personajes Paula Winkler construye el mundo narrativo de Los Muros. En estos cuentos la circunstancia suele ser mínima, casi puntual, son vidas donde la concentración, la intensidad, parece haber suprimido todo desarrollo y donde las historias se nos refieren escuetamente. Es en el momento del conflicto, en el punto de máxima tensión, en donde se cifra la biografía entera del personaje.

(...)La existencia de dos mundos diferentes, entre los cuales se establecen relaciones estrechas e influencias recíprocas, manifiesta su presencia (la de los personajes) en accidentes de toda suerte que interrumpen el curso cotidiano de la vida. El verdadero motor de estos relatos suele ser la angustia de los personajes, la angustia que los atormenta y les otorga, a la vez, interés y una suerte de raro privilegio.


Elisa Rey para Editorial Botella al Mar.

Elmer Diktonius. Helsinki
“Niño en luz de estrellas”

 

Hay un niño,
un niño recién nacido -
un sonrosado niño recién nacido.


Y el niño gime -
todos los niños lo hacen.
Y la madre pone el niño al pecho:
entonces se calla.
Así hacen todos los hijos del hombre.


Y el tejado no está demasiado bien ajustado -
no todos los tejados lo están.
Y la estrella mete
su nariz de plata a través de la grieta
y se posa en la cabeza del pequeño:
a las estrellas les gustan los niños.

 

Y la madre mira la estrella
y comprende -
todas las madres comprenden.
Y aprieta asustada al niño pequeño
contra su pecho -
pero el niño mama tranquilo a la luz de las estrellas:
todos los niños maman a la luz de las estrellas.
Aún no sabe nada de la cruz:
ningún niño lo sabe.-

 

De: “Muelle y nubes” (1934)-

Traducción: Pentti Saaritsa-Mona Moltke-Francisco Uriz-Kirsti Bagetthun